viernes, enero 20, 2006
miércoles, enero 11, 2006
tiempos de estudio del grabado
Los comienzos del taller fueron muy distintos a los de ahora. Empezamos con linóleo y xilografía, pero el formato de las hojas era mayor y se nos pedía ediciones de diez o veinte copias. El tallado en madera se hacía en terciado, a veces usando varias matrices para los calces de color y las exigencias en la presentación eran estrictas: no se permitían manchas y bordes sucios en las planchas (eso no ha cambiado actualmente y se mantiene la presentación impecable en todas las exposiciones del taller)Usábamos fibra de vidrio de muy buena calidad para la punta seca; casi sin texturas, lo que permitía jugar libremente con las líneas y no preocuparse de "aprovechar" el fondo como lo hacemos hoy.
En los primeros años usamos cobre para el aguafuerte y hubo alumnos que se distinguieron por los buenos resultados obtenidos. Los trabajos de aguatinta eran realizados con mucha paciencia y así se conseguían unas degradaciones increíbles por su delicadeza (Tamara se destacó especialmente).
Uno de estos cinco trabajos está hecho en zinc (restos de material del taller anterior) y era difícil de trabajar porque el mordiente actuaba demasiado rápido y prácticamente "se lo comía". Poco a poco se fueron integrando nuevas técnicas: transfer con gofrado, collagraph...lo que permitió las enriquecedoras mezclas que caracterizan la versatilidad del grabado.






